11 sept 2010

Instinto Animal - Parte 3


...Penny...

Sentí su mano en mi cintura. Mi corazón se acelero. Baje la mirada. Ese traje negro le quedaba más que perfecto. Me guiaba paso a paso con el ritmo lento de la música. Afortunadamente no lo pise, me hubiera muerto de vergüenza.

Cada acercamiento de nuestros cuerpos me estremecía. Me dio un par de vueltas, cuando termine de girar estuve muy cerca de su rostro.

Ambos dejamos de bailar. Puso su mano en mi mejilla, su pulgar rozo mi boca. No podía despegar mi mirada de sus ojos. Mi pulso estaba por completo loco. Se acercaba lento. Tanteando la zona con su mirada.

Necesitaba desesperadamente probar el sabor de esos carnosos labios. Sus ojos pasaban de mis ojos a mi boca.

La distancia se acababa entre nosotros. Sentí su respiración en mi rostro. De nuevo toco mis labios con su pulgar. Ardía por dentro, ahora más que nunca. Mi corazón latía fuerte y lo sentía palpitar en mi garganta.

Pasaban los segundos, menos distancia entre nosotros.

Me mataba la necesidad de probar su boca…

Sus labios carnosos tocaron por fin los míos. Al principio el beso fue lento. Recorría mi boca tímidamente con pequeños besos. Subí las manos a su cuello, me puse de puntitas para probar más profundamente su boca. Lo sentí sonreír.
-Jacob…- gemí en su boca. Seguía besando lentamente mis labios. Haciendo esta dulce agonía una eternidad.
-Va…- no podía hablar, su calido aliento envenenaba mis venas-. Vamos… a un… lugar más intimo- logre decir.
Paro de besarme, mirándome fijo sonrío. Mordí mis labios. Tome su mano y lo jale escaleras arriba.

Mi urgencia por llegar a mi objetivo, me hizo empujar e ignorar a cuantos cruzaban por mi camino.

Abrí la puerta. Lo jale de la corbata entrando al cuarto. Cerré la puerta a sus espaldas, lo empuje con fuerza a la puerta y lo bese.

5 sept 2010

Instinto Animal - Parte 2

Tome su mano con nerviosismo. Su calidez me lleno por completo. Solo la podía ver a ella. Ax, había desaparecido de mi visión. Solo era ella, Penny, con su sonrisa radiante, sus ojos casi negros, sus labios rojizos en demasía antojables.

El tacto de su piel fue una descarga eléctrica para mi cuerpo. Le devolví su mano, seguro comenzaba a verme como un tonto al no soltarla.

No quería soltarla, ansiaba jalarla al rincón más cercano y plantarle unos besos que la hicieran percatarse del deseo que despertaba en mí.

-Bien- la voz de Ax, me regreso a Tierra.
-Ahora que por fin soltaste su mano, me la llevo para que conozca a los demás.

¿Qué? ¡No! ¡Déjala conmigo!

-Claro- fue lo único que logre decir.

No quería que la alejara de mí. La tomo de la mano arrastrándola a través de la sala. Escuche un leve “Nos vemos”.

Los vi caminar. Mire su espalda y también sus caderas contoneándose un poco, mi cuerpo ardió aun más.

---


Mis ojos la buscaban entre los invitados. Había tanta gente. No la encontraba. No pudo haberse ido, aun era temprano. Empecé a desesperarme.

Una melódica voz hizo que diera media vuelta.

Platicaba con varias personas. Reían mucho, su sonrisa era única, su voz era música para mis oídos.

Me dirigí hacia su grupillo de risas, dispuesto a invitarla a bailar. El hecho de imaginar mi mano en su cintura o en su cadera o en todo su cuerpo, me hacia agua la boca.
Me encontraba a unos cuantos pasos de ella, cuando un individuo de cabello largo vestido de Griego, medio desnudo, la tomo de la mano remolcándola al centro de la sala, al intento de pista de baile.

Sonaba una música rápida, muy rítmica, el monstruo en mi interior soltó un rugido burlón, sabía que no podía tocarla. No con ese tipo de música.

Veía como movía su cuerpo llevando el ritmo con sus caderas. De vez en cuando el sujeto se acercaba a su oído y le decía algo, con lo que ella respondía sonrojándose, haciéndola verse todavía más preciosa.

La música de fondo cambio abruptamente, causando un bajo susurro. El ritmo era lento, obligando a los bailarines a tomar a sus parejas más de cerca.
¡No! Esto no podía pasarme.

Se ruborizo aun más. Parecía que negaba con la cabeza. El tipo la animaba a seguir bailando, pero ella continuaba negándose. Ya no insistió más, la tomo de la mano y se dirigieron a sus amigos.

Tenía la oportunidad de invitarla a bailar. No era un buen bailarín, pero me defendía.

-Hola- salude, mirando a todos. Respondieron mi saludo con sonrisas o asintiendo con la cabeza-. ¿Bailamos?- le ofrecí mi mano, con la palma hacia arriba. Con una sonrisa la miraba a los ojos.

Miro mi mano, después mi cara, fijo sus ojos en los míos sonriendo tímidamente.

Espere.

No fue mucho tiempo desde que había llegado ahí, pero comenzaba a sentirme como un idiota con la mano estirada.

Sentía la mirada de todos clavada en mí.

-Sip- tomo mi mano. Su calidez en mi cuerpo hizo que mi alma suspirara. La lleve a la pista. Las canciones lentas aun sonaban. Que suerte.

Quedamos frente a frente, aun tomados de la mano.

-No se bailar- admitió. Se ruborizo. Sonreí. No me parecía que no supiera bailar, esos movimientos que hacia hace unos momentos, me levantaban el animo en todos los sentidos. Fruncí un poco los labios. Ella bajo la mirada. Tome su barbilla con la mano libre. Esos preciosos ojos oscuros me miraban. Eran enigmáticos. A simple vista se veían tristes, cautelosos, tímidos. Pero en el fondo destellaban fuego, eran pura pasión.

-Solo muévete como hace unos instantes- le dije muy cerca. Olía a chocolate y un poco de coco. Llene mis pulmones de su esencia. Ahora podría recordarla siempre. Su mano derecha la lleve a mis hombros, tome su otra mano entre la mía, mi mano libre lentamente la baje a su cintura.

20 ago 2010

Instinto Animal - Parte 1


Hacia un frío de los mil demonios. Reí al pensar en eso, ya que en el infierno según decían, debería… estar caliente.
Quería regresar a casa y cambiarme de ropa, pero ya estaba a mitad de camino; mis padres seguramente ya se habían ido a la fiesta de aniversario del empleo de mi padre, regresarían hasta muy entrada la noche o posiblemente no llegarían a casa.
Tenía permiso de quedarme en casa de mi amigo. Podía divertirme hasta muy tarde.


Abrazada mi cuerpo con los brazos. El viento soplaba con fuerza, provocando que mi abrigo ondulara alrededor de mi corto vestido negro, esas medias de red no me ayudaba mucho que digamos. La capucha de mi abrigo cayo de mi cabeza, mi cabello se alboroto, más de lo que ya estaba.
Escuche una melodía, era mi celular. Un mensaje de mi amigo me hizo reír:
“¿Ya casi llegas? ¿De qué te disfrazaste?”
Reí bajito, no quería que los vecinos creyeran que estaba loca. Conteste el mensaje: “De Hechicera sexy. Ya casi llego”

Por fin deje de sufrir por el frío. Llegue a casa de Ax; así le decían de cariño. Ya había ambiente en la fiesta. La mayoría bailaba, bebían, se notaban muy animados.
Me dirigí a la sala del lugar, saludaba a uno que otro conocido:
-¿Qué hay? Iuuu, lindo vestido-decían unas chicas.
-Gracias- contestaba apenada.

Me empujaron y por poco tiro un florero.
-Oh. Disculpa, no te vi- se disculpaba la voz mas sexy que hubiera escuchado antes. Tomo mi mano y sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo. Lo mire a los ojos a través de su antifaz. Esos ojos oscuros, casi negros, muy seductores me hacian desear tantas cosas… Portaba un elegante traje negro, excepto por la corbata roja. Cabello café oscuro, despeinado. Nariz perfecta, sus labios formaban una media sonrisa. Se me hacia agua la boca el mirar esos labios tenuemente teñidos de rojo, sumamente apetitosos.

-No importa- logre decir, después de mirarlo descaradamente.
-¡Hey! ¡Tuxido Mask!- se acercaba un tipo vestido de Batman. Se veía muy gracioso.
-Veo que conociste a mi amiga, Penny- pasó su brazo por encima de mis hombros. Estuve a punto de gritarle que era un atrevido y demás palabras altisonantes, sino fue porque se quito la mascara del hombre murciélago. Tenia el cabello pegado al la cabeza debido al plástico.
-Hola, hechicerita- decía divertido, reí un poco.
-Hola, Bruno…- contuve una carcajada.
-Tu siempre de graciosita- frunció un poco el ceño. Pellizco ligeramente mi mejilla, reímos los dos.
-Bien, ya basta de reírte de mí; te presento a Jacob.
Tendí la mano para saludarlo con una sonrisa amistosa.
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.
.
.
*Lo siento, no pude resistirme. Se preguntaran si es el Jacob de Meyer, pues si, si es XD Eniweys... en este pequeño cuento lo hago mio, que diga, Penny lo hace suyo XP

8 ago 2010

Premios, premios...

Hola. Con mi conversión cristiana en puerta -chiste local, solo mi chiste- me han dejado estos lindos premios para el blog. Gracias Sabry.

Uy! Este premio fue especial. Ya que me devore las historias del blog, que por cierto estaaaaan Oh mi dios! o_Ô Me quedo sin palabras en serio. Además, como que tengo un horrible malestar en la panza ocasionado por excesivos litros de alcohol en mi cuerpo. Mejor aquí le dejo. Gracias Sabry Sandal por los premios :}


Continuo con el ritual de entrega de premios que reza más o menos asi:
1. Agradecer a quien te lo dio: ¡Muchas Gracias Un Viaje...!2. Otorgarle el premio a 5 blogs que considere Wonderful. Huuuum, a ver... (estoy pensando... Son taaaantos!)
-La Tua Cantante http://brandoncullen.blogspot.com/
-Las Planeadoras Del Descanso http://dianirus.blogspot.com/
-Anti Kristen Steward http://teambitchen.blogspot.com/
-El blog perver de mi amiga Karito http://anilorack.blogspot.com/?zx=66e02822354aabdf
-Fantasy Club http://fantasy-love-passion.blogspot.com/

Gracias, gracias :D

2 ago 2010

Premio por Noel


Hola. Este premio me fue otorgado por Noel, del blog Eclipse de Lunas.
Muchas gracias Noel :]
Y gracias por las palabras...

27 jun 2010

Un año y un dia



¡Yeeeah! Justo ayer este blog perverso, solo un poco, cumplió un año. ¡Iuuuu! ^^ Y para celebrarlo una historia nueva.... ¡Seeeee! :D Me emociono.





Saludos a los lectores y gracias por seguirme y bueno, comenten de vez en cuando, ¿no? Para saber si hago un buen trabajo.





Aquí les dejo lo primerito, primerito que escribí... por ahí del 23 de enero del 2010.








El Comienzo

Él es más que una simple persona para mí. Al mirarlo comienza en mi interior una guerra de sentimientos perversos que se disputan la victoria.
Al verlo caminar me invaden unas ganas extremas de arrancarle la camisa y besarlo con pasión. Esos labios carnosos, impregnados de sangre me vuelven loca. Desearía poder besarlo. Sentir su cálido cuerpo junto al mío, su respiración agitada en mi rostro.
Si pudiera decirle cuando lo deseo. Mi corazón se acelera, como un colibrí batiendo sus pequeñas alas.
… besar esos labios azucarados.



Brindemos con un vinito tinto... Yuum :D

8 jun 2010

Arderemos en el Infierno

Mientras que las manos de él recorrían el cuerpo moreno de Selene, ella gemía de placer. Muchas veces se habían escapado de la mirada curiosa de la gente para mostrarse su profunda necesidad uno del otro. Pero esta vez habían pasado el límite.

-Dime cuanto me deseas… - jadeaba Selene. Tomando el rostro de Ramón entre sus pequeñas manos.
-Te deseo más que al mismo aire –contestaba él, seductor.
Ella sonreía con suficiencia y lo besaba como si no hubiera un mañana. Sus lenguas bailaban frenéticas, parecía que jamás se cansarían de tocarse, de darse placer.

Ella empezó a desnudarse lentamente ante la mirada de lujuria de él. Comenzó por los botones de su blusita lila. Las manos de él casi por costumbre se aferraban a la cadera de ella, apretándola, masajeándola, provocándola.

Una vez que se deshizo de su blusa, su sostén salto a la vista, él la devoro con la mirada, extasiado de su moreno cuerpo. Recorrió los lados del torso de ella. Selene sentía las manos ardientes de él por su cuerpo y estuvo a punto de gritar, cuando por fin sus masculinas manos llegaron a sus senos, que aun siendo pequeños satisfacían completamente el hambre que él sentía por ella.

Sus manos grandes masajearon sus pechos por encima del encaje del sostén. Ella echo la cabeza para atrás, poso sus manos sobre sus piernas duras y firmes. Dejo que él se saciara de ella, sus labios probaron la piel que el sostén no cubría, su lengua bajo un poco más… y sus manos sabias quitaron el encaje que envolvía sus senos. Miro con fuego en los ojos esos firmes pezones. Y sonrío como poseso.

Sin previo aviso mordisqueo las cimas de ellos, Selene no pudo más y grito. La mano de él fue directo a la boca de ella. No querían ser descubiertos antes de llegar al paraíso.

-Shh, no queremos que nos descubran ¿o si? –alzo una ceja.

Selene negó con la cabeza y pícaramente lamió los dedos largos de esa mano que cubría su boca. Él gruño ante tal acto y sonrío. Selene siempre lograba sorprenderlo.
Subió la falda de Selene que inteligentemente portaba esa tarde, acaricio sus piernas y llego a su ropa interior. No podía perder el tiempo, su erección ya lastimaba por debajo de esos jeans. La próxima vez traería unos más holgados.

Ella mordió su labio inferior, cuando sus dedos empezaron a tocarla aun por encima de sus bragas.
-No puedes estar más húmeda, ¿cierto? – él torció la boca. Le encantaba verla así de entregada a sus caricias.
-Sigue y cierra la boca – ordeno Selene.
-Como digas…

Continúo con las caricias. Hizo a un lado su ropa y sus dedos tocaron la piel caliente de entre sus piernas. Selene se aferro a sus hombros. Sus dedos curiosos acariciaron sus pliegues y el botón duro que palpitaba impaciente por sus caricias.

-Es suficiente, no aguanto más –dijo él con voz ronca.

Hizo que Selene se pusiera de pie, ella se deshizo de lo último de ropa que tenia. Pero antes de sentarse de nuevo a horcajadas sobre él, sus manos pasaron por su cuerpo. Haciendo que él maldijera por lo bajo al llegar sus manos al bulto de su ingle.

Selene sonrío y desabrocho sus jeans, su enorme erección salia a saludar. Desesperada por tenerlo dentro, ella se sentó sobre él, lo acaricio un poco, mientras los ojos de él negros de excitación contemplaban el acto.

-No grites –le dijo él con voz pastosa.
-No prometeo nada –Dijo ella.
Era imposible no gritar ante el placer que él le daba. Simplemente era desbordante la pasión de él hacia ella.

Guío su dureza hasta su intimidad y lento muy lento lo introdujo en ella. Selene mordió su labio inferior en un intento de no maldecir a los Dioses del Universo.
Poco le importo a él y gruño.

Cuando lo tuvo totalmente unido a ella. Los movimientos en círculos de parte de Selene no se hicieron esperar…

Él la besaba con tanto sabor que estaba a punto de desmayarse. La tomo de las caderas y la subía y bajaba, uniéndose a ella. Las manos de él bajaron a la unión de sus cuerpos, estimulando su centro húmedo.

Lo bueno fue que no prometió nada… y grito con todas sus fuerzas cuando el orgasmo la derribo sobre el cuerpo de él. Jadeante él se unió a ella segundos después. Mordió sus hombros, pero no pudo sofocar el placer que le daba tenerla entre sus brazos, estar entre sus piernas, entre sus muslos calientes y tersos.

Momentos antes, las caricias por debajo de la mesa de casa de la madre de él, los calentó de más y como quien no quiere la cosa, Selene se deslizo al baño de arriba seguida minutos después por él, que sonriendo entro a la habitación. Una vez más asegurando su pase directo al Infierno…



*Historia hecha para una de mis amigas en su cumple ^^
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